
La repartidora de 22 años, junto a un cómplice enmascarado, forzó la entrada y vandalizó la consola de la niña y el celular de la madre.
En Kissimmee, una entrega de pizza derivó en un violento ataque cuando una repartidora, molesta por una propina de $2, volvió al motel donde estaban sus clientes y apuñaló varias veces a una mujer que, durante su tratamiento médico, descubrió estar embarazada.
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Brianna Alvelo, de 22 años, repartidora de Marco’s Pizza, enfrenta graves cargos que incluyen intento de asesinato, invasión de hogar con arma de fuego, secuestro y asalto agravado, según documentos judiciales.
Los hechos ocurrieron cuando una familia, integrada por una mujer, su novio y una niña de 5 años, se encontraba celebrando un cumpleaños en un motel de Kissimmee. Realizaron un pedido de pizza que ascendía a $33 e intentaron pagar con un billete de $50. Sin embargo, al no tener cambio la repartidora, la clienta solo pudo dejar una propina de $2.
Según la declaración jurada presentada ante la Oficina del Alguacil del Condado de Osceola, Alvelo regresó más tarde al motel acompañada por un hombre no identificado. Ambos, vestidos completamente de negro y con máscaras que cubrían sus rostros, forzaron la entrada cuando la víctima abrió la puerta.
Violencia extrema durante ataque de repartidora de pizza
De acuerdo con las autoridades, mientras el cómplice, armado con un revólver plateado, obligaba al novio de la víctima a encerrarse en el baño, Alvelo procedió a agredir a la mujer con una navaja de bolsillo. Durante el asalto, la agresora también vandalizó las pertenencias de la familia, destruyendo la consola Nintendo Switch de la niña y el teléfono celular de la madre.
La víctima, en un intento desesperado por proteger a su hija de 5 años, la arrojó sobre la cama y recibió múltiples puñaladas en el proceso. El ataque solo cesó cuando el cómplice masculino indicó que era momento de retirarse.
Las autoridades pudieron detener a la agresora, pero continúan en la búsqueda del cómplice masculino. Alvelo permanece detenida enfrentando cargos graves.
La investigación está siendo llevada a cabo por la Oficina del Alguacil del Condado de Osceola, que recopiló el testimonio de la víctima mientras esta recibía atención médica, momento en el cual se reveló su estado de embarazo. Las autoridades han solicitado la colaboración ciudadana para localizar al segundo sospechoso y esclarecer completamente los hechos.
Este caso ha provocado un debate sobre la seguridad en las entregas a domicilio y la creciente preocupación por incidentes de violencia relacionados con el servicio al cliente en Estados Unidos.