
El juez observó que Roy bajó de la camioneta cuando la invadía el gas tóxico y dijo a Carter que tenía miedo. “Vuelve a entrar”, dijo Carter a Roy, de acuerdo con un testigo que declaró que Carter describió la conversación en un mensaje de texto que le envió un mes después de la muerte de Roy.
La corte determina que decirle al señor Roy que ‘vuelva a entrar’ a la camioneta constituye conducta caprichosa e irresponsable por parte de la señorita Carter”, dijo el juez.
Dijo que Carter tenía el deber de pedir ayuda al saber que Roy intentaba suicidarse, pero no llamó a la policía ni a la familia de Roy.
Durante el juicio, también se conocieron mensajes que la joven envió a distintos conocidos en los que les daba detalles de la última conversación que mantuvo con el fallecido, en los que confiesa haber estado con él al teléfono cuando él se mato. “Lo escuché muriendo”, le contó Carter a Ali Either, una conocida.
Se escucharon sollozos en la sala al conocerse el veredicto.
El juez dijo que Carter, que ahora tiene 20 años, puede permanecer en libertad bajo fianza, pero no puede tener contacto con la familia de Roy ni salir del estado.
La pena mayor en su caso puede ser de 20 años de prisión. La sentencia se dará a conocer en una audiencia el 3 de agosto.
El juicio en Taunton, que tuvo gran repercusión, abrió una ventana hacia la depresión adolescente y el suicidio a través de mensajes de texto y la comunicación por Facebook.
Carter, quien optó por un juicio sin jurado, tenía 17 años cuando envió decenas de mensajes de texto a Roy para instarlo a suicidarse. Roy, de 18 años, fue hallado muerto por intoxicación con monóxido de carbono en su camioneta estacionada frente a una tienda en Fairhaven.