
El oficial fue encontrado sin vida en Culiacán, evidenciando la creciente violencia contra las fuerzas del orden en la región.
En un trágico suceso que subraya la escalada de violencia en Sinaloa, Salvador “N”, agente de 47 años adscrito a la Unidad Especializada en Aprehensiones (UNESA) de la Fiscalía General del Estado, fue secuestrado y posteriormente asesinado en Culiacán.
Según informes oficiales, individuos armados irrumpieron en la residencia de Salvador, ubicada en el fraccionamiento Los Ángeles, y lo sustrajeron por la fuerza. Horas más tarde, su cuerpo fue hallado en la colonia Los Huizaches, al sur de la ciudad, presentando signos de tortura, impactos de bala y una cartulina con un mensaje intimidatorio sobre su pecho.
Este homicidio se suma a una alarmante serie de ataques contra las fuerzas de seguridad en la entidad. En la última semana, tres agentes han sido asesinados, elevando la cifra a siete en lo que va del mes, incluyendo a policías municipales, de tránsito y de investigación. Desde el recrudecimiento de la violencia en Sinaloa, se contabilizan 31 policías, tanto activos como retirados, y 10 militares asesinados.
La Fiscalía General del Estado ha condenado enérgicamente este acto y ha iniciado una investigación exhaustiva para dar con los responsables. Sin embargo, la recurrente violencia contra agentes del orden plantea serias interrogantes sobre la efectividad de las estrategias de seguridad implementadas y la protección brindada a quienes enfrentan diariamente al crimen organizado.
Este incidente resalta la urgente necesidad de reforzar las medidas de seguridad y apoyo para los cuerpos policiales en Sinaloa, así como de implementar políticas integrales que aborden las raíces de la violencia en la región, buscando garantizar la seguridad y justicia para todos los ciudadanos.